¿Es tu arte marcial una secta?

Un listado para saber si tu grupo es una secta

La semana pasada publicamos un artículo que levantó mucha polvareda, en el que se desgranaban esas situaciones complicadas en las cuáles el Aikido cómo práctica se desliza hacia situaciones tóxicas e insanas. Para ampliar un poco más el tema, dado el interés que ha despertado, os traemos un artículo de Patrick Parker en Mokuren Dojo, en el cuál desgrana algunos puntos que, en su opinión, son comunes a aquellos grupos y organizaciones de artes marciales equiparables a una secta. Muy interesante, y esperamos que ilustrativo.

¿Es tu arte marcial una secta?

Listas de verificación como ésta han circulado en Internet durante varios años, y han surgido cada cierto tiempo en lo relativo a las organizaciones de artes marciales. De hecho, esta idea me ha surgido tras la lectura unas dos o tres veces en mi correo electrónico de temas relacionados que atañían a grupos cercanos a mi.

No creo que esta lista sea necesariamente diagnóstica o definitiva, pero da algo en que pensar. Es posible que se pueda tomar esta lista como una especie de guía, en la cuál si cumples demasiados puntos … es posible que vivas en una secta:

  • El grupo muestra excesivo celoso y compromiso incondicional hacia su líder y (si está vivo o muerto) se refiere a su sistema de creencias, ideología y prácticas como la Verdad, como ley.
  • El cuestionamiento, la duda y la disidencia se desalientan o incluso son castigados. Prácticas que alteran la mente (como la meditación, el canto, hablar en lenguas ajenas, sesiones de denuncia, y rutinas de trabajo debilitante) se utilizan en exceso y sirven para suprimir las dudas sobre el grupo y su líder(es).
  • El liderazgo dicta, a veces con gran detalle, cómo los miembros deben pensar, actuar y sentir (por ejemplo, los miembros deben tenerrpermiso para relacionarse con el sexo opuesto, cambiar de trabajo, casarse o prescriben qué tipo de ropa hay que vestir, dónde vivir, si tener o no hijos, cómo disciplinar a los niños, y así sucesivamente).
  • El grupo es elitista, reclama un estatuto especial, exaltado por sí mismo, su líder(es) y miembros (por ejemplo, el líder es considerado el Mesías, un ser especial, un avatar, o el grupo y / o el líder está en una misión especial para salvar a la humanidad).
  • El grupo tiene una mentalidad de  “nosotros contra ellos” , lo que puede causar un conflicto con la sociedad en general.
  • El líder no es responsable ante autoridad alguna (a diferencia, por ejemplo, de maestros, jefes militares y ministros, sacerdotes, monjes y rabinos de las principales religiones).
  • El grupo enseña o implica que sus fines supuestamente supremos justifican cualquier medio que se considere necesario. Esto puede dar lugar a que los miembros participen en conductas o actividades que habrían considerado reprobables o poco éticas antes de unirse al grupo (por ejemplo, mentir a la familia o amigos, o la recogida de fondos para organizaciones benéficas falsas).
  • El liderazgo induce sentimientos de vergüenza y/o culpa con el fin de influir en los miembros, y/o de control. A menudo, esto se hace a través de la presión de grupo y sutiles formas de persuasión.
  • La sumisión al líder o grupo requiere que los miembros corten los lazos con la familia y amigos, y radicalmente alteren las metas personales y las actividades que tenían antes de unirse al grupo.
  • El grupo está preocupado con la incorporación de nuevos miembros.
  • El grupo está preocupado por hacer dinero.
  • Se espera que los miembros dediquen enormes cantidades de tiempo al grupo y actividades relacionadas con el grupo.
  • Se anima a los miembros, o son obligados a vivir y/o socializar sólo con otros miembros del grupo.
  • Los miembros más leales (los “verdaderos creyentes”) sienten que no puede haber vida fuera del contexto del grupo. Ellos creen que no hay otra manera de ser, y a menudo amenazan con represalias a sí mismos o a otros si salen (o incluso considerar dejar) el grupo.

Obviamente, esta es una descripción extrema de comportamientos sectarios. Pero nos puede servir para identificar actitudes no demasiado sanas que se dan, de vez en cuándo, en ciertos dojos de artes marciales, aún siendo en menor grado. ¿Qué os parece? ¿Estáis de acuerdo?

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2 comentarios en ¿Es tu arte marcial una secta?

  1. Gracias por el artículo me parece muy interesante.

  2. La meditacion y el canto pueden alterar el estado mental,en el buen sentido.Por lo demas la libertad individual debe respetarse.

¿Dudas, aclaraciones, reprimendas?. Deja un comentario

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