El buen Budo es simple, aunque eso no significa que sea fácil.

Entendiendo los principios esenciales del Budo

O Sensei demontrando katate dori tai no henka O Sensei demontrando katate dori tai no henka después de la guerra

En Aikido en Línea nos gustaría traeros, otra vez, una entrada traducida del estupendo blog de Peter Boylan sobre Budo. En este caso, Boylan nos explica cómo, dentro de su aparente complejidad, el buen Budo debería ser simple. Simplicidad que no necesariamente implica sencillez en su aprendizaje. Una reflexión muy interensante.

El buen Budo es simple, aunque eso no significa que sea fácil.

Recientemente tuve una interesante conversación con uno de mis estudiantes de Shinto Muso Ryu. Estaba teniendo un problema común con una técnica básica, tratando de hacerla innecesariamente complicada. La técnica (en este caso Maki Otoshi) es lo bastante difícil como para hacerla aún más complicada.

El buen Budo es simple. Cada koryu con la que he tenido la oportunidad de trabajar era  extremadamente simple. Shinto Muso Ryu tiene 12 técnicas fundamentales. Cuanto más practico y estudió, sin embargo, más creo que sólo hay 2: un golpe y una estocada.

El Shinto Ryu Iai Hatakage que practico se reduce a trazar un corte. Incluso los movimientos defensivos, como suri ageuke nagashi son aplicaciones de las mecánicas fundamentales y de los principios del buen corte. No se puede pedir nada mucho más simple que eso. Cortar. Invertir el movimiento y suri age. Mantener la relación entre el brazo, la mano y la espada y moverlo hacia el lado para uke nagashi. Son todos uno.

El Kodokan Judo tiene una impresionante lista de técnicas: 65 proyecciones, tal vez una docena de estrangulaciones, y una serie de llaves. Todos ellas logran expresar el principio de 精力 善用, o “mínimo esfuerzo, máxima eficiencia”, tal como es comúnmente traducido. Las proyecciones, todas ellas, desde las grandes como seioinagekata guruma a los sutiles barridos como ashi harai o el aparentemente imposible uki otoshi, se basan en el principio de kuzushi. Cuanto más estudio, más veo kuzushi como una cosa simple, en lugar de los muchos movimientos diferentes que me enseñaron para lograr kuzushi al hacer varias proyecciones.

El buen budo es siempre sencillo. Puedo hacer todo el kata de jo de Shinto Muso Ryu en unos 20 minutos. El kata iai de Muso Jikiden Eishin Ryu se puede hacer en un tiempo similar. El kata de kenjutsu de Muso Shinden Ryu se puede hacer en unos 10 minutos. No hay nada complicado en cualquiera de ellos. Iai kata son todos “trazar un corte” a veces “trazar y cortar varias veces.” Los kata de Jo, no importa lo avanzadas que sean, vienen de esas 12 técnicas fundamentales.

Una buena pregunta para hacerse es “¿Por qué el buen budo siempre es simple?”. Ser simple tiene varias ventajas. En primer lugar, es más fácil de enseñar y aprender. Para iai, si sólo existe un agarre de la espada, y se utiliza siempre la espada de la misma manera, se puede aprender mucho más rápido que si existen varios agarres y una variedad de maneras de manejar las espadas en diferentes situaciones.

Simple es más suave y más estable. Acciones cortas, simples y sin complicaciones son más suaves de llevar a cabo y dejan menos espacio para errores. La complejidad crea puntos débiles. Si yo estoy usando la espada y tengo que cambiar varias veces mis manos puedo crear una apertura cada vez que tengo que cambiar mi agarre. Hay un momento en cada cambio de agarre en el que mi control de la espada es débil porque tengo que soltar para realizarlo. Si mi oponente ataca en este momento no hay nada que yo pueda hacer, ya que no tengo un agarre sólido en mi arma, y me derrotará fácilmente. Lo mismo ocurre con el juego de piernas. El trabajo de pies en Judo es increíblemente simple y sin complicaciones. Evitamos hacer nada complicado que implique cruzar nuestros pies. En el momento en el que nuestros pies se cruzan, estamos de pie en un punto en lugar de dos, lo que nos vuelve inestables y vulnerables. Complejo es débil, ya que tiene muchas conexiones o uniones por donde uno puede ser atacado. Sencillo es más fuerte porque tiene menos tsuki, aberturas, para atacar.

El buen budo se basa en unos principios y movimientos básicos que se pueden implementar en una excepcionalmente amplia variedad de situaciones. El buen budo casi nunca se centra en los principios o movimientos que sólo se pueden utilizar en muy pocas situaciones. La atención se centra en hacer el uso más amplio posible de los pocos movimientos aprendidos. Eso hace que cada sistema se mucho más eficiente y eficaz.

Los sistemas simples son más fáciles de aplicar y utilizar. Si tengo que elegir entre docenas de técnicas muy diferentes, la posibilidad de que mezcle elementos de dos técnicas y termine con nada aumenta rápidamente. Con los sistemas simples y consistentes, las técnicas se basan en una única base común. Esta base común conforma los elementos comunes de las diferentes técnicas, lo que significa que hay poco para mezclar o confundir entre las técnicas, y fluir de una técnica a la siguiente es más fácil porque los elementos fundamentales de todas las técnicas son los mismos.

Las técnicas complejas abren otra serie de problemas. Cada paso adicional necesario para una técnica multiplica la posibilidad de cometer un error en un orden de magnitud. Las mejores técnicas son tan simples como sea posible, no creando espacio adicional para los errores y haciendo el trabajo de forma rápida y eficiente.

Las técnicas simples también son más rápidas. Una técnica de dos pasos lleva el doble de tiempo para ejecutarla que una técnica de un solo paso. Una técnica de tres pasos lleva tres veces más. Cuanto más tiempo se tarda en terminar una técnica, más oportunidades hay de que la ley de Murphy entre en juego. No sé los demás, pero no quiero dar a Murphy la menor posibilidad de interferir.

Sin embargo, como mi hijo estaba descubriendo, simple no significa fácil. Se necesita mucho trabajo para desarrollar las habilidades más fundamentales. Para mí, la más difícil técnica de Kodokan Judo es la primera técnica aprendida en el kata, uki otoshi. Después de 29 años, finalmente siento como que estoy empezando a entenderla. Es tan reducido y simple como una técnica puede ser. También es más difícil de ejecutar que cualquier otra cosa que haya probado. Mi versión de la Navaja de Occam es “El budo más simple es el mejor budo.”

Una reflexión muy interesante, y que podría aplicarse al Aikido. En él, hay siete principios (ikkyo, nikyo, sankyo, yonkyo, gokyo y rokyo), a partir de los cuáles se ejecutan la inmensa mayoría de las técnicas de Aikido. A estos, hay que sumar dos principios “posicionales”: irimi, y atemi, y un principio de movimiento corporal, kokyu ryoku. ¿Se os ocurre alguno más? Y, como en el buen Budo, la primera técnica es la más difícil: shomen uchi ikkyo. Sin duda, toda una vida de estudio, para aprender unos pocos principios básicos aplicables a toda situación. Más adelante hablaremos un poco más de los principios del Aikido, de boca del propio Ueshiba.

2 comentarios en El buen Budo es simple, aunque eso no significa que sea fácil.

  1. El principio de hanmi y hitoemi, no como en DR.

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