A veces no es todo como lo cuentan (más o menos)

Wang Shu Jin Wang Shu JIn, maestro de Bagua y Tai Chi

En nuestro anterior artículo en Aikido en Línea, la entrevista a Chiba Kazuo sensei, este shihan explicaba cómo había sido su encuentro con Wang Shu Jin, un conocido maestro de Bagua y Tai Chi (un arte marcial chino), en los siguientes términos:

Con amigos así ¿¡quién necesita enemigos!? Como estamos hablando de retos ¿te importaría hablarme sobre su confrontación con el Sr. Wang, el Maestro de Tai Chi de China?

¿Quién te habló de esto, Cottier, tal vez?

Quizás sería mejor que no lo dijese.

(Risas) ¡muy bien entonces!. Yo estaba en una gran demostración de artes marciales en Tokio a principios de 1960, y Wang estaba demostrando algo de Tai Chi. Era de Taiwán, y era muy grande, por cierto. Se hizo muy famoso más tarde en Japón. Bueno, al final de su demostración tenía a una serie de Karateka en línea enfrente, y cada uno de ellos le dió un puñetazo en el vientre. No tenía ningún efecto sobre él. No me impresionó. Yo habría hecho otra cosa (Sensei realizó una patada en la ingle y un golpe a la cara mientras decía esto). De todos modos dos de mis estudiantes privados también estudiaban Tai Chi con Wang, y estaban muy impresionados. Me invitaron a venir a verlo. Finalmente acepté y fui a ver a su clase. En el dojo mis alumnos nos presentaron, y él amablemente me pidió que mostrarse algo de Aikido. ¡A pesar de que sus palabras eran cálidas era un desafío! Bueno, nos enfrentamos, y el maestro Wang hizo algo así como la postura de sumo con sus manos extendidas. Me paré y esperé una abertura. Esto se prolongó durante algunos minutos hasta que se adelantó a empujarme. Cuando me di cuenta, hice tai sabaki y agarre su muñeca para hacerle un kote gaeshi, cuando apliqué la técnica hizo un ruido de chasquido fuerte. A pesar de que apliqué kote gaeshi fuertemente y estaba lesionado, no cayó. El maestro Wang zafó su muñeca, y me desafió inmediatamente. Así que esta vez me empujó con ambas manos en el vientre, y me tiró a bastante distancia por la habitación. Aterricé, pero tampoco me vine abajo. Fue una proyección increíble. Mis estudiantes se interpusieron entre nosotros, y eso fue todo.

Una vez publicada la entrevista, nuestros amigos de Aikido Osorno nos recordaron que existe una segunda versión de este incidente, considerablemente  diferente a la de Chiba Sensei. Versión de Terry Dobson, que presenció el encuentro junto con otros alumnos occidentales de ambos artistas marciales. Según Dobson:

Wang comenzó a dar clases en el recinto del santuario de Meiji, y en cierto momento un grupo de no japoneses cercanos a Donn Draeger comenzó a entrenar con él. Draeger aprendió algo de pakua, Wang también enseñó algunos Hsing I, pero sobre todo enseñó Taijiquan. En este grupo estaba Terry Dobson, quien era uchideschi de Morihei Ueshiba, fundador del Aikido. El sempai de Terry era Chiba. Wang estaba haciendo exhibiciones en demostraciones de artes marciales japonesas y como Ken Cottier dijo, “estaban todos esos japoneses encorsetados en sus gi y sus movimientos ágiles y nítidos, y luego estaba ese chinito gordo en pantalones de franela gris y tirantes, y que empezaba a hacer un TAIJIQUAN lento e imposible, y que meneaba ese culo tan grande como la luna flotando por el escenario, para luego desafiar a todos los interesados, volviendo rabiosos a los chicos del karate, a los que dejaba golpear su estómago o darle una patada en la ingle, para a continuación reírse de ellos. Pero que el cielo te ayudase si tratabas de golpear su cabeza. Dejaba claro que eso estaba fuera de límites, y si rompías las reglas, entonces pasaba a estar, por así decirlo, activo”.

Terry me dijo (estoy citando de memoria). “los uchideschi del Hombu, particularmente Chiba, empezaron a darme la paliza con que estaba siendo desleal con O Sensei al estudiar con Wang, así que le pregunté a O sensei, que respondió: “Sin problema, haz lo que quieras”, pero no dejaron de molestarme, por lo que les dije: “¿por qué no venís y lo comprobáis por vosotros mismos?”. Así que Draeger y yo llevamos a Chiba, Saotome y Tamura. Bueno, entramos, y Wang se fijó en Chiba de inmediato, ya que sabía quién tenía carácter en ese grupo, le miró, y le dijo “ven aquí chico”. En serio, Wang de más de sesenta años, sin nada que demostrar, era un gurú y todo, y aquí viene estos punks, por lo que a él respecta, en sus veinte años, con una actitud un tanto chulesca. Así que Wang le dejó a Chiba darle un puñetazo en el estómago. Nada. Chiba lo intenta de nuevo. Nada. Bueno, ahora Chiba pierde los estribos, se da media vuelta, y luego trata de darle un puñetazo, pensando que era todo cosa de timing. Esta vez Wang absorbe el puño en el estómago y luego baja, y se lo devuelve de vuelta, el brazo de Chiba acaba disparando por detrás de la oreja, y él sacudiendo la muñeca de dolor. Wang a continuación deja a Chiba darle una patada en la ingle. Nada. Así que Chiba pierde los estribos, agarra la muñeca de Wang y aplica un nikkyo o kotegaeshi, una luxación de la muñeca. No sé lo que Wang hizo, fue demasiado rápido, pero estampa a Chiba en el suelo y hace algo con él con una mano, que le hace  gritar de dolor. Finalmente Wang lo deja y dice, “Tienes poco chi, ¿por qué no vuelves cuándo hayas adquirido más?”. Luego se vuelve a Tamura y Saotome, que estaban allí de pie con la espalda contra la pared, y les dice:”¿queréis probar?”. Ambos mueven la cabeza y todos nos fuimos a casa. Nunca me dijeron nada más acerca de Wang de nuevo. En lo que a mí respecta, Chiba perdió su oportunidad de salvación allí mismo. Tendría que haber dejado todo y sentarse a los pies de Wang.

Más allá de esta anécdota (que no deja de ser nada más que eso), esta divergencia de versiones debe ponernos sobre aviso: en lo que respecta a la historia del Aikido, y su desarrollo, es importante contrastar datos, testimonios, y recurrir cuándo sea posible a la documentación que tengamos sobre el tema. Es la mejor manera de acercarnos a la realidad de los acontecimientos que configuraron la historia del Aikido y de sus practicantes. Por último, os dejamos un vídeo muy corto en el que se puede ver a Wang Shu Jin y su invencible abdomen, 😉

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