Principios esenciales del Budo: sincronización o timing.

El tercer principio fundamental del Budo, según Peter Boylan.

En dos entradas anteriores, os hemos traido dos artículos de Peter Boylan, un experimentado budoka, en el que explicaba dos de los tres principios que él consideraba esenciales en el Budo: postura y distancia. A continuación os traemos el tercero y último, el timing o sincronización. Una aportación final que nos deja tres artículos de gran calidad para entender aspectos realmente esenciales de toda práctica marcial. Esperamos que sean de vuestro interés.

Sobre Peter Boylan
peter boylanPeter Boylan inicia su camino marcial en 1986 cuando empezó a practicar Kodokan Judo en la universidad y ha estado estudiando Budo desde entonces. En 1990 se muda a Japón, donde continua estudiando Judo a la vez que comienza el entrenamiento en Muso Jikiden Eishin Ryu, Shinto Muso Ryu y Shinto Hatakage Ryu. Actualmente se encuentra centrado en el estudio de Shinto Hatakage Ryu y en el mantenimiento de su blog, The Budo Bum. En 1999 fija su residencia en los EE.UU. aunque todavía realiza frecuentes viajes a Japón para profundizar en el estudio del Budo.
Principios esenciales de Budo: Ma´ai

Anteriormente escribí acerca de la estructura corporal y la distancia. Muy relacionado y entrelazado con esta última está la sincronización. Esta es el ingrediente sutil que hace que la distancia y la estructura corporal parezcan funcionar como por arte de magia. Si tienes una gran estructura corporal y un buen control de la distancia, lo estás haciendo bien y puede que seas muy eficaz. Para para ser alguien grande, además, necesitas dominar la sincronización, o timing.

El timing es lo que hace increíble la técnica de Shinkage Ryu y otros estilos donde el tachi se introduce a través del corte de la espada de tu oponente y en su cabeza, mientras se desvía la espada fuera de su objetivo, hacia dónde es ineficaz. Demasiado pronto y el oponente simplemente evade y contraataca. Demasiado tarde y la espada del oponente cortará a través de ti. Hay una ventana de una fracción de segundo para conseguir este resultado. Lo mismo puede decirse de la parada en Shinto Muso Ryu. Demasiado pronto y el oponente se evade fácilmente. Demasiado tarde y el corte va a despedazar tu brazo antes de tu ataque puede tener ningún efecto, como se puede ver en el segundo 16 del siguiente vídeo.

 

Varias clases de técnicas que requieren de una sincronización perfecta son los barridos del pie del Judo, como ashi harai. Cuando se hace correctamente, el uke no nota la técnica. Sólo nota el suelo desaparecer bajo sus pies y luego vuelve a aparecer entre sus omóplatos.

Esta técnica, al igual que las técnicas de espada, es engañosamente simple. Simplemente barres los pies de uke hacia un lado mientras caminas. El truco radica en el hecho de que el pie tiene que ser barrido después de que uke ha transferido su peso sobre el pie, pero antes de que el pie toque el suelo. El timing aquí lo es todo. Demasiado pronto y no hay peso en el pie, de manera que tiene poco efecto. Demasiado tarde y el pie está en el suelo bien sólido, haciendo el barrido imposible.

El timing es tan importante que no solemos hablar de ello. Sólo practicamos cosas que lo requieren sin realmente centrarse en cómo verlo. Un buen timing es algo que todavía estoy desarrollando en mi práctica, por lo que este es definitivamente un trabajo en progreso. Para mí, el primer paso para aprender a entender y aplicar el timing es reconocer que hay elementos comunes que hacen que ciertos momentos sean óptimos para la acción, y estos elementos comunes son válidos se trate de un arte con armas o no, si estás a distancia de grappling,  de ataque de mano vacía, de armas largas o incluso enredado con tu oponente rodando por el suelo.

Hay elementos comunes que hacen que ciertos momentos sean óptimos para la acción, y estos elementos comunes son válidos se trate de un arte con armas o no, si estás a distancia de grappling, de ataque de mano vacía, de armas largas o incluso enredado con tu oponente rodando por el suelo.
Un momento es óptimo cuando un oponente está al cien por cien pero no completamente estable. En el trabajo con sable, este sería el momento en el que tu pareja de práctica ha comenzado a ejecutar un corte y ya está tan metido en él que no puede dar marcha atrás. Está al cien por cien atacando con la espada y su cuerpo. Si te limitas a evadir, va a terminar el corte y su cuerpo va a volver a una condición estable, tan pronto como los dos pies se asienten en el suelo y la espada deje de moverse. En grappling un ejemplo similar sucede cada vez que alguien da un paso. Cada paso que se da implica la transferencia de peso hacia delante sobre un pie que luego toca el suelo. Sin embargo, tienes que transferir el peso antes de que el pie esté en el suelo. Esto crea un instante cuando tu peso está moviéndose pero sin apoyo. Si algo ocurre en ese instante, no puedes tirar de él o moverlo hacia delante con facilidad o sin problemas.

Es en este instante cuando eres vulnerable. La comprensión y el reconocimiento de este momento en tu oponente hace posible un buen timing. Si no entiendes esto, un buen timing es sólo buena suerte. Aprender a reconocer y aprovechar los momentos en que la pareja o adversario es vulnerable requiere práctica. Hay por lo menos dos formas de reconocer cuando existe ese momento.

La primera forma es aprender a ver. Ver como la gente se mueve. Comienza observando  sus pies, y luego intenta ver si se puede entender lo que sus pies están haciendo viendo sus caderas, y luego trata de entender dónde están sus pies mientras ves sólo su pecho, luego sus hombros, luego la cabeza. Con el tiempo serás capaz de ver el cambio sutil en el cuerpo que se produce como los pies se mueven y el peso se transfiere al inestable pie en movimiento. Ese es el momento de hacer algo.

La otra manera de aprender a reconocer el movimiento es a través del tacto. Para citar el gran entrenador de Judo Obi

Para citar el gran entrenador de Judo Obi Wan Kenobi, “tus ojos pueden engañarte.” Además de imprecisos, los ojos también son lentos.
Wan Kenobi, “tus ojos pueden engañarte.” Además de imprecisos, los ojos también son lentos. Si estás  a la distancia de una mano, tienes que sentir lo que está sucediendo más rápido de lo que tus ojos puedan percibir. ¡Tienes que ser capaz de sentirlo! He pasado, y sigo empleando, una gran cantidad de tiempo paseando por el dojo con los ojos cerrados y tocando ligeramente el brazo de mi pareja, el hombro o la solapa. Caminamos alrededor y practicamos el mantenimiento de la conexión, moviéndome con mi compañero mientras sigo exactamente dónde están sus pies. De vez en cuando me acerco con mi pie y presiono ligeramente el pie de mi compañero mientras está en el aire. Eso si tengo una sensación de las cosas correcta. Si no es así, estaré empujando un pie que está en el suelo y estable, o un pie que no se ha movido todavía y flota lejos de mí (a menudo en un contraataque suave). Caminamos alrededor refinando mi capacidad de sentir los movimientos de mi compañero, y ocasionalmente empujando sus pies mientras él se asegura de que no consigo nada. Luego intercambiamos los papeles y caminamos por ahí con los ojos abiertos mientras mi compañero practica la captura de mis pies en el momento justo.

Sorprende a los nuevos estudiantes el que pueda pasear con mis ojos cerrados y pueda desplazar sus pies de debajo de ellos. Sin mirar a escondidas y sin poderes secretos. Con mi mano en su manga o cuello puedo sentir dónde están sus pies. No es un poder secreto. No es nada más que aprender a usar el sentido del tacto más plenamente. Los estudiantes aprenden los conceptos básicos de esta habilidad con notable rapidez. A los 10 minutos la mayoría de los estudiantes comienzan a sentir los movimientos de los pies, y para su sorpresa, pueden sentir los pies en movimiento de su pareja, incluso con los ojos cerrados. Sentir el momento justo para coger el pie en movimiento, sin embargo, necesita mucho más práctica. Os lo haré saber cuánto cuando pueda hacerlo en cualquier momento.

Últimamente, he empezado a tratar de entender el movimiento de mi compañero cuando mi capacidad de tocar se extiende a través de un arma. Estoy seguro de que es posible, y puedo sentir algo de él, pero en esto estoy de vuelta en el comienzo de la curva de aprendizaje. Nuestras armas se cruzan y puedo sentir la fuerza y ​​energía que mi compañero pone en la espada o el bastón. Al igual que cuando yo era un estudiante de Judo principiante, sin embargo, todavía no puedo interpretar lo que estoy sintiendo. Quiero volver a confiar en mis ojos. Así que aquí estoy, de nuevo como principiante lentamente tratando de entender las cosas, y probablemente pensando demasiado en ellas.

El timing es simple. Atacar cuando tu oponente no está estable o no puede moverse para defenderse. En golpes y distancia de armas, esto podría incluir el robo de unas pocas pulgadas de Ma’ai para que se pueda atacar más rápido de lo que el oponente pueda responder. Cuando se trata de agarre, se podría sentir ese momento en el que su movimiento está iniciado, pero aún no es estable. Rodar por el suelo requiere por lo menos un sentido tan agudo del equilibrio e iniciativa como estar de pie.

Un gran timing no es el arte de hacer algo en el momento justo. Un gran timing es el arte de estar ya allí.
Simple no significa fácil, sin embargo. Simple significa “no complicado.” Nunca he encontrado algo fácil en el dojo. Sigo trabajando en el timing. Estoy recogiendo pinceladas, ya que trabajo en mi propia formación para no moverme demasiado pronto cuando alguien ataca con un arma. Me quedo viendo venir la espada hacia arriba y abajo y hacia mí y espero, y espero, y me muevo en el último momento posible, cuando no se puede cambiar la dirección del ataque y ni siquiera se puede detener. Esa es la meta. A menudo, lo que pasa es que mi cerebro reptiliano chilla y me muevo demasiado pronto. O el cerebro reptiliano se olvida de decir nada y me retraso en mi cabeza mientras se ve venir la espada.

Si consigo el timing correcto, mis movimientos pueden parecer casi perezosos porque mi compañero no puede hacer nada al respecto. Me puedo mover lento y suave, como debería. Timing significa nunca tener que correr porque no hay nada que tu oponente puede hacer al respecto en ese momento. El timing permite sacar el máximo provecho de la resistencia estructural y flexibilidad, y utilizar el espacio que controlas con la mayor ventaja.

Es simple, pero no fácil. El momento adecuado es cuando tu compañero ha iniciado el movimiento en una dirección y no puede parar. Añade un poco de energía en ese momento. Mueve tu pie unos centímetros. Añade un poco de energía en la dirección que ya está siguiendo. Hecho en el momento adecuado, esto es devastador, incluso aunque parezca que no has hecho nada. Un gran timing no es el arte de hacer algo en el momento justo. Un gran timing es el arte de estar ya allí.

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1 comentario en Principios esenciales del Budo: sincronización o timing.

  1. el gran entrenador de judo Obi Wan Kenobi??? En serio?

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