¿Quién cambió el Aikido tras la guerra y por qué motivos?

aikikai-hombu-dojo Sede central del Aikikai

En otras ocasiones ya os hemos traído varios artículos de Stan Pranin, entre otros, sobre la historia del Aikido, y el profundo cambio que se operó en la posguerra, implementado desde el Hombu Dojo. En la siguiente entrada nos gustaría traeros un artículo más sobre la materia, escrito por el mismo autor, en el que este da su opinión razonada sobre porqué se produjo esta mutación en la práctica, innegable desde el punto de vista técnico, marcial, y organizativo. Una propuesta provocadora, y que a algunos aún les parece hasta irritante, pero que merece ser tenida en cuenta.

¿Quién cambió el Aikido tras la guerra y por qué motivos?

La reactivación del Aikido después de la Segunda Guerra Mundial

El practicante de Aikido típico (esto también incluye a muchos instructores) sólo tiene una muy remota idea de nociones acerca de cómo el arte echó raíces en Japón y en el extranjero después de la Segunda Guerra Mundial. Esto no es debido a la falta de disponibilidad de información sobre el tema. Es posible estudiar los acontecimientos de este período, pero la información necesaria está dispersa en múltiples fuentes, que requieren una capacidad de lectura en japonés, inglés y otros idiomas europeos.

Sin duda, Internet ha facilitado esta tarea, pero aún es difícil obtener una perspectiva básica de cómo resurgió el Akido, por primera vez en Japón y luego en el extranjero, después de los acontecimientos catastróficos de la Gran Guerra. Hay pocos incentivos para los estudiosos para realizar la investigación necesaria, ya que sólo un número relativamente pequeño de personas están interesadas en estos asuntos históricos relacionados con Aikido.

¿Quiénes fueron los promotores de esta reactivación?

Es una cuestión bastante simple identificar las principales personas responsables de la aparición del Aikido como un arte marcial japonés moderno, dado que pocas personas participaron en los primeros años del arte. Aquí está mi lista: Kisshomaru Ueshiba, Koichi Tohei, Gozo Shioda, y Kenji Tomiki. Estos nombres serán inmediatamente reconocibles para la mayoría de los practicantes de Aikido con experiencia. Hay otros que desempeñaron un papel de importancia variable, pero estas cuatro figuras se destacan como las figuras clave que dieron forma al Aikido de posguerra. Entre los cuatro, Kisshomaru Ueshiba y Koichi Tohei fueron de lejos los más influyentes durante los años 1950 y 60. Sin embargo, ninguno de los dos tenían una amplia experiencia en artes marciales antes de entrar en sus roles de liderazgo dentro del Aikikai.

Debido a que es fundamental para mi tesis, permítanme referirme a los antecedentes de artes marciales de cada una de estas cuatro personas:

  • Kisshomaru Ueshiba (1921-1999): De constitución frágil de niño, Kisshomaru Ueshiba, hijo del fundador Morihei Ueshiba, estudió kendo de pequeño. Comenzó a practicar Aiki Budo
    kisshonaru mon

    Retrato formal de Kisshomaru Ueshiba

    regularmente con su padre tras el abandono de su cuñado Kiyoshi Nakakura de la familia Ueshiba en torno a 1937-1938. La primera evidencia de que Kisshomaru estaba siendo preparado como sucesor del fundador es el hecho de que el más joven de los Ueshiba aparece en el libro 1938 “Budo” como uno de los uke de Morihei. En ese momento, el núcleo de más talento de entre los uchideshis del período anterior a la guerra había dejado el Kobukan Dojo, principalmente debido a la movilización para la guerra en Japón. Kisshomaru fue uno de los pocos jóvenes que quedaron en el Kobukan Dojo. Los otros eran Gozo Shioda y Zenzaburo Akazawa. Apenas cinco años más tarde, Kisshomaru se convirtió en el responsable del dojo de su padre cuando Morihei se retiró a Iwama a finales de 1942. Durante y después de la guerra, el entrenamiento de Aikido de Kisshomaru fue irregular debido a las condiciones extremas en Japón, que eran desfavorables para la práctica de artes marciales. Era empleado durante el día en una sociedad de valores en Tokio y se formó y enseñó a tiempo parcial en el Aikido cuando su horario lo permitía. Durante los primeros años, vivió en Iwama y se trasladaba a Tokio, pero más tarde se trasladó de nuevo al dojo de Ueshiba en la capital para hacerse cargo de sus asuntos y acortar el viaje al trabajo. Durante este tiempo, varias familias bombardeadas estaban viviendo en el dojo. En 1955, ya que el Aikikai Hombu Dojo estaba reviviendo, Kisshomaru renunció a su trabajo y comenzó a dedicarse a tiempo completo a la instrucción y la gestión del dojo. Su tiempo total combinado de entrenamiento con su padre en las épocas anteriores a la guerra y la posguerra se puede estimar en los 7-8 años. De 1955 en adelante hasta la muerte del fundador en 1969, Kisshomaru se mantuvo ocupado con su programa de enseñanza y las responsabilidades de gestión, por lo que es una suposición todo cálculo de la duración de su estudio con su padre.

  • Koichi Tohei (1920-2011): Tōhei comenzó en el judo siendo un niño y siguió entrenando hasta su época universitaria alcanzando un nivel de grado de dan. Al inicio de 1939 cuando era estudiante en la Universidad de Keio, Tōhei entró en el Ueshiba Dojo y aprendió de Morihei por un período de unos 18 meses antes de entrar en el ejército imperial japonés. Después de su repatriación al final de la guerra, Tōhei regresó a su casa familiar en Tochigi y puso en marcha un proyecto empresarial que no tuvo éxito. Encontró tiempo para viajar periódicamente a Iwama para recibir entrenamiento adicional bajo Ueshiba durante la década de 1940. Tōhei finalmente empezar a pasar más tiempo en Tokio a partir de la década de 1950, antes de su partida a Hawai en 1953. Podemos estimar su tiempo de estudio bajo Ueshiba en tres o cuatro años, incluyendo sus estudios y formación en Iwama y Tokio en tiempos de guerra. Tōhei mismo indicó que él aprendió bajo el fundador  sólo alrededor de dos años.
  • Gozo Shioda (1915-1994): Shioda se inscribió en el Kobukan de Morihei Dojo en 1932 después de haber estudiado judo y kendo. Continuó su formación en el Kobukan Dojo durante el apogeo
    Shioda Gozo

    Gozo SHioda, fundador del Yoshinkan Aikido.

    de su actividad de forma continuada durante unos ocho años, parte de los cuales residió como estudiante interno. Sus compañeros de entrenamiento incluían muchos de los más famosos alumnos de Morihei Ueshiba del período anterior a la guerra. Aunque Shioda no entró en el ejército, sirvió durante la guerra en calidad de civil en varias asignaciones en China y el sudeste asiático. Después de la guerra, Shioda pasó un mes de práctica intensiva en Iwama con Morihei en el año 1946. Como Shioda vivía en Tokio, tuvo contacto esporádico con Ueshiba a partir de entonces durante las visitas a Iwama, un viaje en tren de aproximadamente dos horas. Shioda fue uno de los primeros en comenzar activamente la enseñanza de Aikido después de la guerra en Tokio, y pronto estableció su propia escuela llamada Yoshinkan Aikido. Una estimación generosa del tiempo total que Shioda estuvo estudiando bajo Ueshiba sería aproximadamente de nueve años.

  • Kenji Tomiki (1900-1979): Tomiki aprendió judo de niño, y continuó con su práctica mientras era estudiante en la Universidad de Waseda, siendo sus estudios interrumpidos por una pausa de cuatro años debido a una enfermedad. Un hombre grande para los estándares japoneses, era un competidor de nivel superior, un 5º dan durante la década de 1920 e incluso compitió ante el  emperador en el torneo Tenranjiai en 1929. Tomiki fue fuertemente influenciado por las opiniones de Jigoro Kano con quien disfrutó de una estrecha relación. Tomiki comenzó a aprender Daito-ryu Aikijujutsu bajo Morihei Ueshiba en 1926. Se formó bajo Ueshiba en Tokio dentro y fuera del dojo mientras trabajaba como maestro de escuela en la prefectura de Akita. En 1936, se trasladó a la Manchuria controlada por los japoneses, donde fue empleado como instructor de artes marciales gracias a sus conexiones con Morihei Ueshiba. Tomiki fue galardonado con un 8º dan de Ueshiba en 1940. El tiempo total de estudio bajo Ueshiba ascendió a quizás 8-10 años.

 

Dejando atrás el legado de Morihei

Gozo Shioda fue el primero en empezar a enseñar Aikido tras la guerra públicamente debido a su trabajo proporcionando seguridad en varias instalaciones de empresas durante el período de “La Purga Roja” de la década de 1950. El Aikikai todavía estaba tratando de sobrevivir con una baja asistencia a clase y la continua presencia de las familias desplazadas por la guerra que vivían en el dojo. Un acontecimiento histórico tuvo lugar en 1954, cuando una demostración de artes marciales patrocinada por la la “Asociación de Extensión de la Vida” atrajo a unos 15.000 espectadores. Una demostración dinámica de Shioda atrajo la atención de varios clientes ricos y pronto se hicieron planes para construir un dojo. En 1955, el primer dojo Yoshinkan de Aikido fue inaugurado y sirvió como base para la propagación de este estilo de Aikido en las empresas y los departamentos de policía. Una nota interesante es que un puñado de soldados estadounidenses estaban entre los primeros alumnos de Yoshinkan Aikido y llevaron el arte de vuelta a los EE.UU., a partir de mediados de la década de 1950. Shioda se mantuvo en buenas relaciones con el Aikikai, pero no vió a Morihei con mucha frecuencia. Sentía que Ueshiba estaba retirado en Iwama y que correspondía a él y la generación más joven de los estudiantes de Morihei  difundir el arte al público en general.

Kenji Tomiki

Kenji Tomiki realizando ikkyo (Fuente: Aikidojournal)

La repatriación de Tomiki a Japón se retrasó hasta 1948. Al año siguiente, se había convertido en profesor en su alma mater, la Universidad de Waseda, llegando a ser director del club de judo en el departamento de educación física. Sus actividades se centraron en la universidad aunque también continuó enseñando en el Aikikai de manera semi-regular. Esto duró hasta 1958, cuando Tomiki atrajo la ira de Morihei y los líderes del Aikikai mediante la introducción de una forma competitiva de Aikido en la Universidad de Waseda, algo anatema para los principios más profundos de O-Sensei. Podría haber silenciado las críticas a su acción abandonando el uso del nombre “Aikido”, pero prefirió mantenerlo. A partir de ese momento y en adelante, se convirtió en persona no deseada en el Aikikai. Por parte de Tomiki, a pesar de que tenía un profundo respeto por Ueshiba como artista marcial, pensaba que los métodos de enseñanza de Morihei eran anticuados y poco científicos. Prefería el enfoque de su maestro Jigoro Kano en la enseñanza de las artes marciales y sintió que la competición era una herramienta importante y un medio para probar el verdadero progreso en contra de un oponente que no coopera.

La situación de Kisshomaru era extremadamente compleja. Como el hijo del fundador, se esperaba que siguiese a cabo los pasos de su padre y gestionase el curso del desarrollo del Aikido tras la guerra. En cuanto a la capacidad marcial, no tenía experiencia y su temperamento era tal que rechazó un modelo de formación rigurosa en favor de formas más suaves de práctica, que se asemejaban más a un sistema de ejercicio cardiovascular. De manera similar, se abstuvo de utilizar un lenguaje esotérico para expresar su visión del arte. Por otra parte, editó escritos y discursos publicados en nombre de su padre, eliminando las referencias religiosas desconocidas. Kisshomaru consideraba estas acciones como una reforma y mejora del Aikido haciendo la técnica más adecuada para la sociedad japonesa de posguerra, y por lo tanto más fácil de difundir a nivel internacional.

Koichi Tohei fue contundente en su crítica de Morihei Ueshiba. Claramente declaró en entrevistas publicadas que lo más importante que aprendió de su entrenamiento en Aikido bajo el fundador fue

Koichi Tohei ejecuta un iriminage

Irimi Nage de Koichi Tohei (Fuente: Aikidojournal)

la importancia de la “relajación”. Tōhei desarrolló sus métodos basados ​​en el ki incorporando elementos del sistema de salud de Tempu Nakamura y prácticas de meditación de la Ichikukai. Creó lo que era en realidad un sistema híbrido que combina las técnicas básicas de Aikido, con ausencia de un énfasis marcial, con prácticas adicionales extraídos de sus estudios fuera del Aikido tras la guerra. Tōhei también creía que las explicaciones místicas de Morihei sobre el Aikido estaban repletas de metáforas incomprensibles y que hablar de manera incoherente retardaría el crecimiento futuro de la disciplina.

A partir de las observaciones anteriores, debe quedar claro que todas estas cuatro figuras clave desestimaron algunas partes del legado Aikido de Morihei. Kisshomaru y Tohei, sobre todo, abandonaron las técnicas marciales del Fundador, la teoría del Budo, y la metodología de enseñanza. Todos ellos llegaron a la conclusión de que el lenguaje y las explicaciones arcanas de los conceptos clave del Aikido de Morihei eran inapropiados para los tiempos modernos. Sin embargo, a excepción de Tohei, todos eran cuidadosos en sus críticas de sofá, haciéndolas en términos diplomáticos, al tiempo que mostraban hacia el exterior respeto.

En este punto, me gustaría centrar la atención en las acciones de Kisshomaru y Tohei en los años 1950 y 1960. La razón de esto es que estos dos formaron la columna vertebral de la organización Aikikai a la que la parte del león de los practicantes de Aikido tras la guerra en todo el mundo debe lealtad incluso hoy en día. En artículos anteriores, he avanzado la tesis de que la presencia y participación en las actividades de la Aikikai de Morihei durante este período eran limitadas e irregulares, y que no jugó un papel en la gestión del dojo o su organización. Abundante evidencia histórica existe para apoyar este punto de vista. Durante muchos años, Kisshomaru y Tōhei actuaron como un equipo. Casados con hermanas y compartiendo así un vínculo de sangre, ambos tenían sus seguidores dentro del Aikikai y ejercían un poder de control sobre las decisiones clave tomadas por la sede.

El Aikido cambia de marcha siguiendo el tenor de los tiempos

Kisshomaru, a partir de finales de 1950, y Tōhei a principios de 1960, comenzaron a publicar un flujo continuo de libros de Aikido, en su mayoría de carácter técnico. Estas primeras publicaciones establecieron el estándar de facto para la pedagogía del Aikido, en el que se basan los programas de estudio de los afiliados al Aikikai. Los jóvenes instructores enviados desde el Aikikai a numerosas partes del mundo extendieron estas mismas técnicas y los métodos de enseñanza en el extranjero. Otros instructores de responsabilidad dentro del Aikikai, por supuesto, tenían cierta influencia, pero ninguno de ellos podría rivalizar con Kisshomaru y Tohei en importancia o la visibilidad.

¿Cuáles eran los métodos de entrenamiento de Tohei y Kisshomaru? Ambos estilos de entrenamiento tenían calentamientos, algunos de los cuales se superponen, que incluían ejercicios heredados de Morihei. Hubo un núcleo de unas 50 técnicas de Aikido a mano vacía que fueron las más comúnmente practicadas y que se han utilizado para realizar exámenes. La mayoría de las técnicas eran practicadas de manera fluida, y nage habría rara vez realizado técnicas desde un posición estática. Aunque a veces se menciona de pasada,  prácticas de uso común en las artes marciales como el atemi y kiai cayeron en desgracia en el sistema Aikikai, y no se aconsejan en la formación. El quid de la cuestión era que cualquier practicante que intentara emplear un fuerte atemi o kiai era regañado, o incluso se le pedía que se fuera del dojo.

He practicado en ambos sistemas a partir de 1963 y tengo un conocimiento de primera mano de las condiciones de entrenamiento que prevalecían en esos días. Los ataques tienden a ser lentos, descuidados y carentes de compromiso. Adultos mayores a veces resistían a jóvenes, lo cual era fácil de hacer debido a los ataques no comprometidos. El éxito de la aplicación de algunas técnicas dependía completamente de este tipo de interacción descuidada entre uke y nage. Los ataques repentinos y fuertes se percibían como desafíos y suscitaban una airada reacción en nage, normalmente recurrir a la fuerza física en un intento de forzar una técnica.

El uso de armas (del tanto, ken y jo) era mínimo. Las defensas contra varias armas a veces se enseñaban en la preparación para exámenes avanzados. Dado que pocas personas tenían entrenamiento en el uso de las armas, los ataques eran lentos y débiles y mal ejecutados.

Morihei Ueshiba en 1964

O- SenseiMorihei Ueshiba O- Sensei en 1964
Yutaka Kurita , Kenji Shimizu, Mitsugi Saotome , Mitsunari Kanai ,
Akira Tohei , Kisshomaru Ueshiba, Shuji Maruyama
y Nobuyuki Watanabe en el extremo derecho (Fuente: AikidoJOurnal)

Uno podría llegar a pensar que la formación no era vigorosa. Por el contrario, podía ser muy agotadora, especialmente en el estilo de Kisshomaru. Sin embargo, la severidad de la formación en este tipo de situaciones se debía a las demandas cardiovasculares motivadas por un movimiento continuo, y un sinfin de caídas durante la práctica. Me pareció particularmente difícil de entrenar de esta manera en condiciones de práctica de calor y humedad.

En su mayor parte, la formación en el dojo no insiste en la integridad marcial en la técnica. De hecho, un intento de mostrar un modo de pensar acorde con el Budo durante la práctica habría sido recibido con resistencia y ridiculizado como “contraria a los principios de Aikido.” La falta de atemi, kiai y entrenamiento con armas aludida anteriormente es evidencia de este estado de cosas. Tenemos material histórico a partir de 1962 tanto de los métodos de enseñanza de Tohei como de Kisshomaru que los lectores pueden consultar para sacar sus propias conclusiones.

El uso de métodos de formación paralelos por Kisshomaru y Tōhei dentro del Aikikai y escuelas afiliadas llegó a un fin abrupto en de mayo de 1974, cuando Tōhei renunció a la escuela. He escrito mucho acerca de este acontecimiento fundamental en otro lugar para aquellos que deseen aprender acerca de este importante episodio de la historia del Aikido.

El Aikido de Kisshomaru convierte en el estándar Aikikai

Los métodos de Kisshomaru fueron adoptados rápidamente como el estándar para la instrucción en el Hombu Dojo tras la salida de Tohei, aunque los instructores de alto nivel del Aikikai continuaron con la enseñanza que impartían anteriormente. El hijo de Kisshomaru, el actual Doshu Moriteru Ueshiba, fue preparado bajo la tutela de su padre, al igual que los instructores jóvenes que se unieron al Aikikai en este periodo. Con muy pocas modificaciones, el sistema de Kisshomaru continúa hoy en día como el plan de estudios oficial del Aikikai.

Esto, en pocas palabras, es una descripción de los inicios del Aikido tras la guerra en Japón. Muchos han criticado a Kisshomaru, Tohei, y otros maestros de esta época por la propagación de normas técnicas mediocres que han hecho del Aikido una caricatura de un arte marcial. Este tipo de comentarios son comunes entre los críticos del Aikido de otras artes marciales, y se pueden escuchar incluso dentro de la comunidad aikidoka. Por supuesto, todo el debate es de carácter subjetivo, y las opiniones abarcan un amplio espectro.

Para ser justos, hay que recordar las circunstancias en las que el Aikido dio sus primeros pasos iniciales en Japón y comenzó a ser exportado a países extranjeros. La sociedad japonesa rechazaba el espíritu militarista y el nacionalismo radical que impulsaron a la nación en una guerra suicida. Por lo tanto, cualquier cosa asociada con el nacionalismo y el militarismo de antes de la guerra, lo que por supuesto incluye a las artes marciales, era recibido con una amplia desaprobación social.

Los alumnos de Morihei que revivieron el arte después de la guerra tenían que mantener un perfil bajo, y hacer frente a la pobreza rampante, las fuerzas de ocupación, y la opinión pública negativa. Este fue el caso de todas las artes marciales. Una de las maneras algunas en las que algunas artes intentaron superar estas circunstancias fue la de enfatizar o introducir un componente competitivo. Podría entonces decirse que estas artes se habían convertido en deporte, y por lo tanto no estaban destinadas a ser utilizados para la propaganda de guerra como era el caso antes y durante la guerra.

Teniendo en cuenta los principios fundamentales del arte expuestos por Morihei, la introducción de la competención no era, por supuesto, una opción en el caso de Aikido. Lo que se hizo en su lugar dentro del sistema Aikikai fue hacer hincapié en el árbol genealógico marcial de las técnicas de Aikido, y evitar condiciones de práctica que llevasen al cultivo de un fuerte espíritu marcial. Unos 60 años más tarde, se está formando todavía a un gran número de profesionales dentro del sistema Aikikai en el uso de este método de enseñanza, que no es marcial en su naturaleza y no refleja la visión del Aikido concebido por el fundador del arte, Morihei Ueshiba O Sensei.

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