Religión contra ciencia: Artes Marciales Tradicionales vs. MMA.

MMA

En Aikido en Línea os traemos  la traducción de un interesante artículo del blog  My MMA and Brazilian Jiu-Jitsu Training Diary, en el que se hace una comparación acerca de los beneficios del entrenamiento en artes marciales tradicionales y MMA (artes marciales mixtas), también publicado por Bryan Kagen enAikidoJournal. Se trata de una propuesta polémica, con muchos puntos que a buen seguro se pueden debatir, pero creemos que merece la pena reproducirla aquí. Os recordamos que Aikido en Línea no tiene porqué compartir todas las opiniones e informaciones que publica.

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Ya que practico tanto un arte marcial tradicional (Aikido), como artes marciales mixtas, habitualmente me veo envuelto en discusiones acerca de las ventajas relativas de ambas. Es un tema delicado, ya que los practicantes de artes marciales tradicionales han invertido mucho tiempo en ellas, y los practicantes de MMA  a menudo tienen una experiencia tradicional que se la ha “quedado pequeña”, así que en este caso la perspectiva personal tiene mucha importancia.

Para mi, no son dos disciplinas que compitan la una con la otra, son ortogonales en sus características, algunas se solapan, y sólo se oponen cuando alguien propone uno u otro escenario. Es algo muy similar a los debates que enfrentan religión y ciencia, o fe y evidencia.

En primer lugar, hagamos varias definiciones. Para mi, un arte marcial tradicional es una que enfatiza la capacidad marcial, junto con características culturales y psicológicas. Son generalmente muy formales, tienen una jerarquía rígida (a menudo denotada por títulos como “maestro”, “sifu”, y “sensei”, y con cinturones de colores indicando el rango), y toneladas de grupos divergentes y variaciones de las líneas principales. Ejemplos de artes marciales tradicionales son los diferentes tipos de Aikido, Karate-Do, Judo, Tae Kwon Do, Kung Fu, Wing Chun, y Brazilian JuJitsu. Muchas de estas artes además afirman ser extremadamente efectivas en situaciones de defensa personal y/o particularmente letales, una afirmación basada  en su tradición marcial y no en la evidencia.

Relacionadas con ellas existen lo que llamo “artes marciales deportivas”. Estos son deportes de combate, generalmente unidimensionales, que tienen competiciones regidas por reglas rígidas, y a menudo carecen de reglas, formales o culturalmente creadas, o de etiqueta. La lucha amateur, el boxeo, y en menor grado el Muay Thay y el Kickboxing, son ejemplos de este tipo. Irónicamente no afirman ser efectivos en la defensa personal debido a su carácter unidimensional, pero sus métodos de entrenamiento las hacen sorprendentemente efectivas para esta finalidad. BJJ es también un arte deportivo, pero sus raíces están en la defensa personal y los combates NHB, así que no lo ubico dentro de esta clasificación.

Un arte marcial mixto combina la técnicas de múltiples  artes marciales tradicionales y deportes de combate, y desecha las rígidas reglas de conducta y las jerarquías presentes en las artes marciales tradicionales. Los practicantes de MMA entrenan en un gimnasio (no en un dojo o un kwoon), no tienen un sistema de cinturones, no practican formas o katas, y trabajan con un entrenador.

Las MMA nacieron en dos pasos. El primero fue la introducción que Bruce Lee realizó de la filosofía del Jeet Kune Do, que descartó el dogma de que “entrenas sólo bajo un estilo”, en favor del “usa aquellas técnicas que funcionan, descarta el resto”. Este fue, en su momento, un concepto revolucionario (si ignoras un par de “MMA antiguas” como el aikijujutsu o el Pankratos de la Grecia antigua), y atacó la rígida mentalidad de tantas artes marciales tradicionales.

El segundo paso, y quizás el más importante, fue la conversión de las artes marciales mixtas en un deporte, con organizaciones como la UFC, Pride, Rings, las distintas derivaciones del K1, IFL, Cage Rage, o Rumble on the Rock, entre otras, que proporcionaban entornos y licencias de lucha. Todo ello popularizó enormemente las MMA, y al mismo tiempo la noción de MMA como arte marcial por derecho propio.

Y fue en ese momento cuando la gente de las artes marciales tradicionales se volvieron locos con todo  esto. Para entender por qué, hay que darse cuenta que normalmente las artes tradicionales no tienen un sparring “full contact” con reglas de “todo vale”. Casi todas ellas requieren un uniforme que no es para nada ropa de calle. Cada estilo limita las técnicas de sparring para enfatizar sus fortalezas. Casi todo los estilos con golpes (tae kwon do, kyokushin, goju ryu, etc) no permiten los agarres, proyecciones y llaves durante el sparring; a menudo requieren un buen suelo acolchado. Y en varios casos no permiten varios tipos de golpes prácticos (el Tae Kwon Do no permite golpes en las piernas con rodilla o tobillo, el kyokushin no autoriza puñetazos o codazos en la cara). Casi todos los estilos de grappling (judo y bjj)  no permiten los golpes durante el sparring.

No hay nada malo en todo ello, pero estas limitaciones implican que la efectividad del estilo es una cuestión de fe. Muy a menudo se hacen afirmaciones atrevidas acerca de la capacidad letal de un estilo determinado, por ejemplo “podría ejecutar estas técnicas letales pero te lesionaría, así que no puedo pelear”. Esto es, siendo un poco rudos, una patraña.

¿Por qué es una patraña?. Porque, como el fundador del judo Jigoro Kano descubrió hace casi 100 años, si no practicas tus técnicas contra un oponente que se resista de verdad, no has dominado la técnicas. Esta es una realidad que no se puede ignorar. Si posees alguna capacidad devastadora para romper articulaciones, aplastar narices u ojos, o hundir gargantas, y que nunca has usado realmente, no hay manera en la que puedas afirmar que es efectiva (en términos absolutos), o que las has dominado por completo.

Aquí es donde varias artes marciales deportivas (y el judo, que es en parte un arte marcial tradicional, y en parte un deporte), han desarrollado una práctica ventaja, incluso con enormes agujeros en su curriculum. Un practicante de un arte deportiva compite contra otros de manera regular, exponiéndose a oponentes que se resisten a la ejecución de las técnicas. Usando sólo técnicas que no matarían a alguien, los combatientes pueden usar su repertorio completo a máxima velocidad y con toda su fuerza.

Esto tiene dos beneficios. El primero es que un estudiante aprende de verdad como usar una técnica, bajo presión, y bajo condiciones no ideales. Esto nunca debería dejar de ser remarcado. El segundo es casi por entero intangible: el estudiante aprende como afrontar el conflicto y la confrontación con rapidez. Varias artes marciales tradicionales entrenan a sus estudiantes usando simulacros rotativos o patrones de ataque no realistas (el randori de Aikido). El temple del estudiante raramente es puesto a prueba contra un atacante que emplea habilidades o estrategias no incluidas dentro de la “zona de confort” de ese arte marcial tradicional en cuestión.

Un boxeador no podrá ser muy bueno con los derribos y patadas, pero estará seguramente muy cómodo cuando alguien intente golpearle la cabeza. Un luchador de lucha libre puede que no tenga buenas habilidades de golpeo, pero esta acostumbrado a que alguien trate de agarrarlo y derribarlo con fuerza contra el suelo. La experiencia del mundo real derrotará con contundencia habilidades teóricamente potentes en prácticamente cualquier ocasión.

Hoy en día, las MMA están en el polo opuesto de las artes marciales tradicionales en lo que se refiere a efectividad de la técnica, es algo simplemente basado en la evidencia. La fe no tiene nada que ver. Las técnicas son investigadas, desarrolladas, mejoradas, y probadas  en el crisol del tatami, el ring, o la jaula. Las técnicas que simplemente no funcionan muy bien finalmente se quedarán en la cuneta, así que aquí tienes un mecanismo de evolución acelerada funcionando.

Durante los últimos 15 años esto ha sido más que evidente en el mundo de las MMA. En los primeros tiempos de la UFC había tipos de BJJ dominando la escena empleando derribos muy rudimentarios, sin apenas técnicas de golpeo. Con el tiempo los luchadores con los mejores derribos y defensas contra derribos, pero peores habilidades de golpeo o sumisión, empezaron a dominar la escena. Fue entonces cuando luchadores como Fedor, BJ Penn, Wanderlei Silva y GSP empezaron a hacerse notar. Usaban inmovilizaciones de BJJ, derribos de lucha libre, y defensa contra derribos, puñetazos de boxeo, y patadas y rodillazos de Muay Thai. Los practicantes de MMA son hoy en día muy, muy diferentes a aquellos que dominaban hace 10 años. Hoy en día un luchador de MMA probablemente se especializará en un sólo tipo de técnicas, pero será al menos suficientemente bueno en todas las demás facetas, o no será competitivo. Esta es la evolución de las MMA hoy en día. Las técnicas y regímenes de entrenamiento de las MMA están basadas en la evidencia, no la fe. No aprendes una técnicas con un maestro frunciendo el ceño y diciendo: “Esto funcionará cuando lo necesites, ¡hazme caso!”. Si no puedes hacerlo, no lo usarás, y sabrás bien pronto si no puedes hacerlo.

Las artes marciales tradicionales, por otro lado, no tienen el laboratorio de la competición sin limitaciones con el cual evolucionar, lo cual explica porqué el goju ryu o el wing chun de hoy en día son casi idénticos al de hace 50 años. Los practicantes de artes marciales tradicionales tienen sus contra argumentos cuando se trata de pura efectividad en el combate. El más común es que un arte marcial tradicional no es un deporte, y por tanto es potencialmente más letal. Pero tal y cómo he explicado más arriba, si tienes un montón de técnicas letales que nunca has usado contra alguien que trate de hacerte trizas, es muy dudoso que seas capaz de usarlo cuando las cosas se pongan feas. El segundo argumento más común, e irónico, es que las artes marciales tradicionales son más efectivas para un “combate real”, mientras que las MMA tienen lugar dentro de un ring con reglas, llevando protecciones, poca ropa, sin armas, y en un escenario bien definido de uno contra uno. Esta afirmación podría tener mucho peso si las artes marciales tradicionales entrenasen a menudo en ropa de calle, vistiendo zapatos, con armas, contra múltiples oponentes, y en exteriores con suelo de cemento, o en interiores con suelos de madera, y usando un amplio abanico de técnicas. Pero no lo hacen, haciendo este argumento algo engañoso, como mucho.

Así  que, habiendo dicho todo esto, ¿debería dejar las artes marciales tradicionales, no?. ¡EN ABSOLUTO! Tal y cómo expliqué al principio, aún practico Aikido a menudo. Y la razón es esta: las artes marciales tradicionales y las MMA ofrecen dos cosas completamente distintas. Si quieres aprender como pelear, entonces creo firmemente que una MMA será mucho más efectiva que un arte marcial tradicional. Es la fe contra la ciencia. Dispongo de evidencias acerca de la efectividad de las MMA y, mucho más importante, a medida que progreso con las MMA puedo probar mis habilidades. Es cierto que las MMA están optimizadas para pelear contra alguien que también entrene, pero no considero esto como un lastre. Muchas artes marciales tradicionales están organizadas para luchar contra oponentes del propio estilo, o contra oponentes sin entrenamiento marcial. Pero no todo va ser pelear. Las artes marciales tradicionales ofrecen varios beneficios reales:

  • Una exposición mínima, pero real, a información cultural.
  • el sentimiento de aprender la forma de un arte. Para mucha gente cosas como las kata, los simulacros de práctica, etc, son por si mismas relajantes.
  • flexibilidad, fuerza, y mejora cardiovascular.
  • entornos relajados en los cuales quedar y pasar un buen rato, sin presión competitiva.
  • un sentimiento de realización, basado en tus propios avances, no en un capacidad  competitiva.

Para muchos estos beneficios son enormes. Hay gente para la cual sería tristemente incómodo vestir pantalones cortos, coquilla y protector bucal, mientras reciben una lluvia de golpes. Para la ama de casa media o el ejecutivo cuarentón, algo como el taichi o el wing  chun, o el shotokan, pueden ser lo que estaba buscando. Un practicante de MMA que  se burle de esto no entiende nada: estas características de las artes marciales tradicionales no están reclamando que sean derrotadas por un luchador. Si quieres aprender a pelear, las MMA son la respuesta. Pero el entrenamiento de MMA dejaría a un montón de gente vacía, gente que habría encontrado una gran satisfacción con un arte marcial tradicional.

La analogía es la de religión y ciencia. La religión no tiene mucho sentido para mucha gente, y puede no ser práctica para curar el cáncer o tus problemas financieros, pero es una fuente de sobrecogimiento, confort, y camaradería con individuos con la misma sensibilidad. Y esto es lo que son las artes marciales tradicionales. La ciencia no te va a confortar, o decirte lo que quieres oír, pero te dará datos en un formato medible y replicable, basado en experimentos y el examen de su comportamiento. Es asunto tuyo extraer lo que puedas de una  MMA, pero esta no se preocupa de lo que necesitas. Eso sí, puedes confiar que sea bastante objetiva o, mas crudamente, insensible. Y, como en el mundo moderno, religión y ciencia no son mutuamente exclusivas, a no ser que elijas oponerlas una a la otra. Las artes marciales tradicionales y las MMA pueden coexistir en la medida en que entiendas sus roles y aceptes sus limitaciones. Y si elijes no hacerlo, está bien, pero no menosprecies a otros porque estarás proyectando tus valores en algo que no encaja contigo.

 

12 comentarios en Religión contra ciencia: Artes Marciales Tradicionales vs. MMA.

  1. Hablar de religión o de estos temas es muy delicado. Es imposible que alguien no se sienta ofendido. Todo es relativo, y podríamos presentar también millones de científicas razones por las cuales es “razonable” Creer, así como es “razonable” priorizar las artes marciales tradicionales. Todo depende de lo que busque el artista marcial. Creo que el gran error radica en presuponer que las personas practican artes marciales para luchar y saber defenderse físicamente en un caso real. Pero muchos buscan defenderse de sus propios demonios, crecer espiritualmente, complementar su físico y su mente y, paulatinamente, alejarse inconscientemente de las situaciones que lo acercan al conflicto. El Aikido es eso en cierta medida. Quien practica Aikido con la mente puesta en usarlo efectivamente en un caso real parte de una premisa equivocada, ya que la idea es no tener que usarlo jamás, y que cuanto más se lo practica, menores son las probabilidades de utilizarlo. No se me malinterprete, la ocasión puede llegar, pero la mente no debe estar puesta en la ocasión o estará puesta en algo, y eso es algo que la mente no debe hacer nunca cuando practicamos artes marciales. Cada cual ponga su mente y su cuerpo en lo que le resulte mejor a ambos: pelee el que quiera y practique la religión el que lo desee. Mucha felicidad para todos en su vida como budokas!

  2. Álvaro Rodríguez Resino // 12/12/2013 en 13:58 // Responder

    Muchas gracias Santiago por tu comentario. Efectivamente, este artículo es sólo un aporte, y no tenemos porqué estar de acuerdo. Yo, de hecho, no lo estoy en algunos puntos. Pero siempre es bueno discutir este tipo de cosas desde el respeto. Un saludo.

  3. Impecable Alvaro!!! se ve que estás formado e informado en ambas cosas, desde mi modesto conocimiento. Saludos!

  4. Ejpemplo llevas 15 años practicando Karate y segun este artículo he perdido mi tiempo porque no se como pelear , que risa me da, te recomiendo que retes a cualquier practicante de shotokan ect a una pelea callejera y luego escribes la segunda parte del articulo luego que los moretones te bajen jaja,MMA tampoco es la respuesta para probar tecnicas por que en un torneo tu contrincante no te quiere matar , o en el piso hay vidrio , o alguno otro individuo te quiera golpear ect , solo hay una medalla que ganar, si en realidad quieres saber si las técnicas te van a funcionar , vete a un barrio caliente y reta al cari cortado ect y pelea de vida o muerte, y luego escribe otro artículo , si practicas aikido como dices y no te sentias preparado para defenderte , pide un reembolso de reembolso de tu dinero porque perdiste tu tiempo, una situación real no solo es puño patadas y agarres , es mas mental que otra cosa, hay mucho mas , no sea que ahora que practicas MMA te sientas mas seguro para defenderte en la calle y la historia sea otra , recuerda que un simple jab puede acabar un combate o una simple palabra evitar el conflicto.

  5. no es estoy de acuerdo que no hay laboratorios de practicas porque en todas las artes marciales si tienen competencias internas entre escuelas eso no significa que no pueden lastimar el codigo de honor es de no ser altaneros y descontrolados como para matar al oponente en una competicion si no hay razon de ser

  6. Me parece un poco inocente el artículo. Por empezar, al hablar de efectividad, hay que pensar en efectividad para qué. Las MMA pueden ser muy útiles en un ring, pero en la calle tienen la misma utilidad que el karate o el kick boxing. ¿De que sirve derribar a un oponente e inmovilizarlo en el suelo si tiene 10 amigos dispuestos a patearte en el piso? La alternativa puede ser abrir una vía de escape en el medio del grupo y salir corriendo. Eso es lo que se practica con el randori de aikido. Dudo mucho que en las MMA se practique la lucha contra múltiples atacantes.

    Por otro lado, la efectividad de un arte marcial está siempre dada por la aptitud personal y el esmero en la práctica. Un boxeador comprometido seguramente le parte la cara a un luchador de MMA mediocre. Evidentemente, como han mencionado antes, el que practica un arte marcial sin sparring no debe estar contemplando defenderse en una situación real y es absurdo juzgar las aptitudes de ese arte por la capacidad de defenderse de esta persona. Lo correcto sería, dentro de ese arte marcial, buscar a aquellas personas que han realizado el entrenamiento más comprometido con una situación real y evaluarlas.

    Creo que, en definitiva, la conclusión sería que cualquiera que practique un arte marcial poniendo en la mira desenvolverse en una situación real se va a convertir en un adversario peligroso, independientemente del arte marcial o deporte que practique. De hecho, muchas veces esta clase de persona practica con adversarios de otras artes marciales para refinar sus técnicas. Esto refuerza mi punto de que uno vale por el esmero con el que practica y ningún arte marcial garantiza el éxito independientemente de la intensidad de la práctica.

  7. Con respecto a estas partes:

    “Para entender por qué, hay que darse cuenta que normalmente las artes tradicionales no tienen un sparring “full contact” con reglas de “todo vale”.

    “Podría ejecutar estas técnicas letales pero te lesionaría, así que no puedo pelear”. Esto es, siendo un poco rudos, una patraña.

    En las mma tampoco “vale de todo” por ejemplo practico ninjutsu, antes hacia karate y kung fu una vez entrenaba con unos compañeros de mma precisamente y ante un hagarre mi respuesta simplemente fue marcarle una patada a los testículos y usar su peso para proyectarlo, me dijeron que no, que no haga eso que eso no vale, que buscara otra forma, obviamente no le pegue solo marque y era una practica relajada, pero a lo que quiero llegar con esto por ejemplo es que a fin de cuentas las mma son un deporte que aunque puede servir para defensa personal no esta pensado para eso, al igual que por ejemplo si me pongo en un octágono con alguien que no esta dispuesto a que cuando lo marque se detiene solo tengo 2 opciones:

    1 limitar mis técnicas bajo ese reglamento deportivo y que posiblemente me den una paliza xq no es lo que yo entreno y el si.

    2 Mandar al diablo el reglamento y ser descalificado por ejemplo por darle en el oído, o en un ojo, o en la entrepierna en fin… Creo que se entiende la idea.

    En una pelea callejera es diferente, puedo desde correr y escapar, hasta usar un objeto contundente, un arma o usar alguna técnica peligrosa, lo importante es salir ileso o protegerse a uno mismo u otra persona.

    Hay que entender que ambas cosas están pensadas para escenarios muy diferentes y que aunque puedan ser usadas en una u otra situación seria como martillar usando el mango del martillo, quizá claves el clavo pero el mango no esta hecho para eso.

    Se que el autor original no lo leerá pero es bueno hacer aportes por si a alguien mas le interesa, ambas cosas son muy buenas y el fin ultimo es disfrutar lo que se hace siempre y cuando sea lo que a cada quien le guste y busque, espero que sirva de algo el comentario saludos.

  8. excelente publicacion muy acertada, un stress de combate competitivo es lo mas cerca al stress de combate en la calle, en un dojo tienes un confort distinto.

  9. Saludos, de toda mi vida he sido peleador callejero, y en 3 meses cumpliré 31 años practicando artes marciales, a saber Karate Do, Taijitsu e Iai Do.

    Las MMA nacieron con un fin, pero también tienen reglas, y suscribo lo que dice Buido, ¿que pasaría si a un karate Doka aplicara las técnicas que practicamos dentro de un tatami y las que practicamos de manera tradicional?. yo tengo muchas de ellas comprobadas en combates reeales que confirman que un solo golpe causa tal daño que acabas la pelea con el y mi último encuentro lo acabé con u koté gaeshi que sirvió para disuadir al segundo atacante y antes de eso un solo golpe bastó para acabar con la contienda y los otros que venían prefirieron no tener la misma suerte de su osado compañero.

    El artículo me gustó tanto por lo interesante que lo leí completo, cosa que generalmente no hago, pero destaco que en Karate Do tenemos Kinteki atemi waza también por citar un ejemplo, pero eso es para una situación real no es permitida en un encuentro arreglado; en un octágono para graficar un caso, ¿que pasaría si un Karate Doka, un Ninja, Tae Kwondista… le permitieran aplicar el 100% de sus técnicas? ¡que si entrenamos! en nuestros espacios, en nuestros entrenamientos eventualmente vemos excesos de contacto donde el final no es muy grato, y recalco es un leve exceso de contacto.

    yo creo que lo peor que podemos hacer es caer en las comparaciones pues cada combate tiene su propia dinámica y en ella cada combatiente tiene incluso su manera de encarar al contrincante, contexto, estado emocional… lo único cierto en una pelea es que está perdida hasta que decides emplear tus capacidades tangibles e intangibles en la refriega para ganarla o solo salir de ella.

    Es mi modesta experiencia en el tatami y fuera de el, con reglas y sin reglas mas allá de nuestra legislación que prefiero no tocar el tema pues aun cuando te defiendas tienes la de perder solo por practicar un arte marcial o una disciplina de combate.

    Saludos y respetos para todos, oss.

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